Una clínica dental en Guadalajara redujo a la mitad el gasto desperdiciado y triplicó las llamadas de agenda en un trimestre.
El reto
La clínica pagaba por clics que nunca llamaban. Su agencia anterior reportaba impresiones, no pacientes, y la agenda seguía con huecos cada semana.
Lo que hicimos
Reconstruimos las campañas alrededor de búsquedas de alta intención, agregamos seguimiento de llamadas y quitamos las palabras que drenaban el presupuesto. Cada peso quedó ligado a una llamada agendada.
Los resultados
En un trimestre, las llamadas de agenda se triplicaron y el costo por paciente nuevo bajó 48%. La clínica ahora maneja una lista de espera de tres semanas y reinvierte con confianza.